''Si al comienzo de un relato se ha dicho que hay un clavo en la pared, ese clavo debe servir al final para que se cuelgue el protagonista''
Antón Chéjov
Para que una historia sea una buena historia, uno debe cuidarla hasta en el más mínimo detalle, y solo grandes maestros saben jugar con ellos, al parecernos nimios en un primer momento y cobrando importancia más adelante, sorprendiendo al lector o al espectador. Y es que tanto en el papel como en el medio audiovisual es normal encontrar pequeños e insignificantes hilos que con precisión quirúrgica unen con aguja de plata mentes maravillosas.



